Entrada Al Vacío: Peldaños Del Pensamiento Budista (III)

I. Posiciones en torno al Buda.

El Budismo participa de sus propias organizaciones filosóficas, su orden es dictado por la subscripción de ciertas bases de pensamiento filosóficas sobre el vacío, esto equivale a pesar que los grupos budistas tienen la oportunidad de elegir como relacionarse con el Vacío desde diferentes posiciones ante el mismo, pues la filosofía acostumbra la transformación en manos de sus estudiosos. Tradicionalmente el Budismo esta dividido en dos Vehículos que se subdividen en sus concepciones internas a 4 formas de práctica. Los dos vehículos son el Hinayana y Mahayana, o el Pequeño Vehículo y el Gran Vehículo.

•El Hinayana, o Pequeño Vehículo, se orienta hacia la liberación de la desdicha de la vida en el ciclo de renacimientos en el que todos nos encontramos. El practicante hinayana persigue su liberación desde dentro de las cadenas del samsara.

•Mahayana, que significa «gran vehículo», se refiere a un proceso que pretende alcanzar la budeidad, el estado iluminado supremo de la ominisciencia. El mahayanista se esfuerza por llegar a ese estado supremo de iluminación a fin de ayudar a todos los demás a salir igualmente de su desdicha.

Ahora bien, las divisiones internas se deben a la escuelas filosóficas dominantes en el pensamiento budista. Al Hinayana le pertenecen el —Vaibhashika y Sautrantika— siendo estas hinayanicas. Las Mahayunicas son —Cittamatra y Madhyamika— todas estas divisiones son optativas, pueden ignorarse siempre que se conserve el nombre de la posición filosófica dominante del practicante del Vacío. Estas dos maneras distintas de diferenciar entre Hinayana y Mahayana, conducen a una variedad de posibilidades entre las dos categorías.

Si el practicante budista, podría poseer un gran amor y compasión hacia todos los seres sensibles que le condujera a buscar la budeidad para servir mejor a los otros. Esta actitud le cualificaría como mahayanista.

Sin embargo, si este mahayanista sostuviera las ideas filosóficas del Vaibhashika o el Sautrantika, que creen que aunque seamos impermanentes, cambiando momento a momento, hay en el núcleo de cada uno de nosotros un sí-mismo que existe realmente y que posee partes físicas y mentales, entonces el practicante sería un defensor de los principios del Hinayana.

Alternativamente, alguien podría sostener la visión de la escuela de filosofía del Mahayana conocida como Madhyamika, de que todos los fenómenos están vacíos incluso de la más leve cualidad de existencia objetiva, mientras prosigue una práctica espiritual con el objetivo hinayánico de la mera paz respecto de la desdicha siempre recurrente de la existencia cíclica.

Estas cuestiones dependerán de las determinaciones del propios practicante: hinayanistas, que buscan salvarnos a nosotros mismos, o mahayanistas, que se esfuerza por ayudar a todos los seres sensibles. Muy independientemente de si nuestra motivación es hinayanista o mahayanista, podemos sostener las ideas filosóficas de las cuatro escuelas de filosofía budista. En este punto se puede observar una variedad de visiones del pensamiento filosófico Budista, en general todas giran al rededor de la idea sugerente de Buda sobre la ausencia de la mismidad, idea que varia desde la negación de la permanencia hasta el rechazo de la existencia inherente. Para los primeros, la cualidad impermanente y momentánea de una persona sería su ausencia de mismidad, mientras que, para otros, la ausencia de mismidad se definiría por la carencia de existencia inherente de la persona. Podemos pensar las diferentes interpretaciones de la ausencia de mismidad como peldaños de una escalera que conducen a la visión suprema, o así nos lo manifiesta el Dalái Lama. Cada peldaño de esta escalera nos ayuda a reconocer aspectos más sutiles de la existencia, en particular, de cómo se puede y no se puede decir de nosotros y del mundo que nos rodea que existimos.

II. Bosquejo de los peldaños de una filosofía.

La parte inferior de la escalera, esta conformada por dos visiones hinayánicas: las escuelas de filosofía Vaibhashika y Sautrantika. En estas dos, la persona puede ser definida por la ausencia de mismidad, pero todos los demás fenómenos como las partes física y mental de las que está constituida la persona, no. Su comprensión de la ausencia de mismidad se centra en la falta de autosuficiencia y de independencia de la persona. El seguidor de cualquiera de estas escuelas intenta reconocer esta cualidad específicamente dependiente de su existencia.

Los filósofos de los peldaños superiores de la escalera, son los de la escuela Cittamatra o «Solo-Mente», y la más sutil escuela Madhyamika del «Camino Medio». Estas dos escuelas afirman que las concepciones hinayánicas son por definición demasiado restrictivas en sus concepciones de la ausencia de mismidad. Estos filósofos mahayanistas han extendido el concepto de ausencia de mismidad para abarcar las partes que constituyen la persona: los agregados físicos y mentales que forman nuestra existencia. Sostienen que la noción de ausencia de mismidad debe ampliarse para incluir todo lo que está en la existencia.

Podemos aceptar la idea de que no hay ningún sí-mismo que esté separado de las partes que nos constituyen y sea independiente de ellas. Pero ¿cómo aplicamos luego esta misma cualidad de ausencia de mismidad a las cosas que constituyen el mundo que nos rodea? La escuela Solo-Mente sugiere que los objetos parecen ser de manera natural los puntos de referencia de nuestros pensamientos y de los términos que aplicamos a ellos.

Una casa parece ser la base del hecho de que la llamemos «casa», sugiriendo que entre las paredes, el tejado, y los cimientos hay algo que de forma natural merece que el conjunto de esas partes sea identificado como una «casa». Sin embargo, no hay nada en la casa o entre sus partes que pueda establecer eso como candidato natural para el término «casa». La base de la casa para ser llamada «casa» es puramente convencional. Los hablantes están de acuerdo en que una reunión particular de madera, clavos y yeso remite a «casa».

Los filósofos de Solo-Mente proponen así que nuestra percepción de los objetos exteriores —las mesas y las sillas, por ejemplo— no es sino una maduración de potenciales. La mesa se percibe no porque exista en la habitación ante mí, sino porque algún potencial en el continuo de momentos sin principio de mi mente ha madurado y se ha manifestado. La mesa que veo no está, por lo tanto, separada de mi percepción de ella; es, en realidad, de una sola y única naturaleza con la percepción que mi mente tiene de ella. El nombre de Solo-Mente se refiere a la naturaleza no dual de sujeto y objeto, de la mente y el objeto de su percepción.

Esta no separabilidad de la mente y su objeto es la forma en que los filósofos de Solo-Mente aplican la ausencia de mismidad a los fenómenos y las personas. Sin embargo, en el proceso parecen atribuir la existencia de todos los fenómenos exteriores a la mente que los percibe, invistiendo a la mente de una cualidad de existencia que es puesta en tela de juicio por los filósofos del peldaño siguiente de la escalera.

Los filósofos del Camino Medio o Madhyamika sostienen que la ausencia de mismidad, tal como se aplica a la persona y a las cosas que una persona experimenta, debe aplicarse también a la mente de la persona: a sus sentimientos, pensamientos, emociones, experiencias y a la conciencia misma. Así como no se puede encontrar una silla que exista independientemente de sus partes, tampoco se puede encontrar la mente entre los sentimientos y emociones que comprende.

Los filósofos madhyamika llegan hasta cuestionar la noción misma de la existencia objetiva o inherente de las cosas. Nagaijuna, el pionero madhyamika del siglo II de nuestra era, señala que si se atribuye cualquier cualidad de existencia objetiva a una cosa, sin que importe lo sutil que la cualidad pueda ser, esto se convierte en la base para la aparición de aflicciones y el sufrimiento subsiguiente.

Negar alguna cualidad intrínseca de existencia a una cosa parecería ser una negación de la cosa misma. Los filósofos budistas de los escalones inferiores, como Dharmakirti, afirman que todo fenómeno debe poseer su propia característica definitoria. Esto sugiere que, en un nivel fundamental, las cosas tienen que tener alguna realidad intrínseca para existir. ¿Cómo puede estar libre una silla de la «silleidad» inherente? Parecería absurdo. Sin embargo, es justamente esta cualidad de existencia lo que los filósofos madhyamika rechazan.

Nagarjuna explica que al rechazar la existencia inherente no está negando la existencia per se. Es más, sugiere que se debe precisamente a esta falta de existencia inherente que los fenómenos puedan existir. Nuestra percepción de la silla como poseedora de su propia «silleidad» inherente es ilusoria. Se basa en la suposición incorrecta de que la silla existe por derecho propio como portadora del nombre «silla». La silla solo puede existir debido a su carencia o vacío de cualquier existencia inherente. Ese vacío de «silleidad» es lo que hace posible la existencia de la silla.

III. Recapitulación de los Peldaños, Preguntas fundamentales.

No es difícil observar como las líneas de razonamiento lógico propuestas por las diferentes escuelas filosóficas budistas para establecer cómo pueden existir las cosas se vuelven cada vez más sutiles a medida que vamos subiendo los peldaños de nuestra escalera filosófica.

Inicialmente, se interpreta que los fenómenos dependen de causas y condiciones, y de ese modo se ve que carecen de existencia autónoma independiente. Se considera entonces que existen como manifestaciones de potencias interiores, y de ese modo no son independientes de la mente que los experimenta. En última instancia, se piensa que los fenómenos existen como meros nombres o designaciones, careciendo incluso de una existencia inherente propia.

Como hemos dicho, según la interpretación de Nagarjuna de la ausencia de mismidad, no puede haber ninguna diferencia entre la ausencia de mismidad de la persona y la ausencia de mismidad de los fenómenos. La persona, o «yo», no se puede encontrar en los elementos físicos o mentales que la constituyen, ni se encuentra tampoco en el conjunto o el continuo de esos elementos físicos y mentales. Se descubre así que nuestro sentimiento de «yo» no es nada más que una construcción o una idea aplicada a los agregados o partes físicas y mentales que sirven como base a esa designación. Igualmente, cada uno de los fenómenos de los que estamos compuestos existe solo como un concepto basado en sus propios agregados. Y lo mismo es cierto de las partes de las que esos agregados están compuestos.

Según las escuelas filosóficas de los peldaños inferiores de nuestra escalera, todo lo que se necesita para conseguir la libertad de la existencia cíclica es la comprensión de la carencia de una autosuficiencia sustancialmente existente. El logro supremo de la budeidad, sin embargo, necesita una comprensión de la visión de que todos los fenómenos —incluidos nosotros mismos— están vacíos de sí-mismo.

Al final no puedo evitar preguntarme:
¿Tiene algún paralelismos esta visión filosófica con los propios conceptos físicos en la ciencia? ¿No se asemejan los primeros peldaños a los conceptos de la física newtoniana? ¿Por que los peldaños mal altos se acercan tanto a las concepciones de la física cuántica? Son incontables las preguntas que nos permite el estudio del Vacío, hoy quiero resaltar que es quizá nuestra propia ciencia nuestro camino al entendimiento de este concepto, quizá para nosotros la ciencia (cuando observamos sus paralelismos con las enseñanzas budistas) nos llevará a entrar en el Vacío, a nuestro modo y en nuestro tiempo.

Fuente bibliográfica:
A Profound Mind: Cultivating Wisdom in Everyday Life
Dalái Lama, 2011.

Anuncios

2 comentarios en “Entrada Al Vacío: Peldaños Del Pensamiento Budista (III)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s